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  • ICL Foundation

DÍA MUNDIAL DE LA TIERRA

“Planeta Titanic”

Dr. Jesús Linares




¿Porqué navegamos en el Planeta TItanic?


En 1912 el Titanic era la joya del imperio británico. Un barco considerado insumergible que se hundió en el mismo viaje de su inauguración. El capitán, John Smith, quería batir el record de velocidad de la época y salir en titulares. Esto último si que lo consiguió. John Smith es como llamarse en el mundo hispano “Pepe Pérez”, un nombre tan común como la actitud que le llevó al fondo: la soberbia. Una soberbia le llevó a ignorar seis avisos de alerta de peligro máximo.


En mi libro “Planeta Titanic” estudio esta interesante analogía de unos capitanes de luces cortas y una tripulación que por el momento parece haber elegido permanecer tan peligrosamente contemplativa como la orquesta del Titanic. Solo si despertamos podremos evitar acabar colisionando contra el iceberg de nuestra inconsciencia.



¿Y cuáles son nuestros icebergs?


Somos el homo meteorito. El hombre esta causando el comienzo de la sexta extinción masiva desde que existe la vida en la tierra. El ritmo de extinción de especies es 1.000 veces superior al natural. Nos estamos cargando los ecosistemas.


Somos el homo levadura, una especie que aumenta exponencialmente hasta quedar ahogada en sus propios residuos tóxicos. Ahora hay el doble de personas en el planeta que cuando yo nací. En el 2050 habrá mas toneladas de plástico que de peces en los océanos.


Somos el homo vulcanus. La última vez que hubo tanto carbono en la atmosfera la vida estuvo a punto de desaparecer. Un volcán al final del Pérmico hizo llegar a las 500ppm de concentración de CO2. En esta ocasión, el homo vulcanus ha subido en tan solo 200 años de revolución industrial la concentración de 200ppm a las actuales y peligrosas 415ppm.

Somos el homo tramposo. No solo emitimos ingentes cantidades de gases de efecto invernadero, sino que encima lo hacemos quemando combustibles fósiles que el planeta había logrado enterrar durante el Carbonífero hace 300 millones de años. Los pozos de petróleo son una máquina del tiempo, una mano que perfora en la historia y mezcla ciclos de carbono que estaban desacoplados. No estamos jugando limpio con el Planeta.


En conclusión, somos el homo elephantis: ¡el hombre ha entrado en el sistema climático como un elefante en una cacharrería!



¿Qué enseñanzas ha aportado la pandemia?


Muchas.


Por un lado, nos ha enseñado que tanto la emergencia climática como la pandémica son las dos caras de la misma moneda: que no es otra que ¡la degradación del estado de salud del planeta!


Por otro lado, nos ha enseñado que cuando el hombre para la naturaleza se restablece. Nos ha enseñado que en Ecología, todo esta conectado con todo lo demás.


Que cuando es necesario, los políticos pueden tomar medidas drásticas por el bien de todos.



En este día de la Tierra, ¿qué es el planetarismo?


Es la solución para construir instituciones de gobernanza global que permitan gestionar problemas globales como las pandemias o la emergencia climática.


El Planetarismo es un nuevo movimiento cívico internacional para poner al planeta en el centro. Durante el Renacimiento, Europa iluminó al mundo al poner al hombre como medida de todas las cosas. Ahora necesitamos un nuevo renacimiento planetario donde situemos a la Tierra en el centro. Es la casa de todos, una casa que no debemos destruir. Es el momento de refundar el Planeta.


El Planetarismo construye puentes, y no muros como el tribalismo de líderes como Trump. El Planetarismo aboga por el multilateralismo inclusivo. Todo gran movimiento tiene una utopía asociada. La nuestra es la constitución de los Estados Unidos del Planeta Tierra, con la ONU como su parlamento.


La situación es crítica en este comienzo de la sexta extinción masiva, esta vez causada por el hombre. Estamos en un momento trascendental en la historia de la humanidad. Tenemos un precedente: 1944, año en el que se crearon grandes instituciones internacionales para un mundo polarizado bajo la amenaza de la guerra fría. Ahora estamos en una encrucijada histórica mucho mas profunda que requiere una refundación de estas instituciones. Las alternativas son el caos o la solidaridad, tribalismo o planetarismo.



¿Qué es el GAP?


Según Al Gore, el Acuerdo de Paris fue el certificado de defunción de la economía fósil. La bola de nieve de la transición ecológica ha comenzado a rodar colina abajo. Sin embargo, hay que acelerarla. Por ejemplo, en España, aún si se cumpliese la nueva ley de Cambio Climático implicaría descarbonizar la economía a un ritmo del 3% anual, cuando la ciencia nos dice que debería ser del 7.6% anual para llegar al objetivo del Acuerdo de Paris.


Para catalizar la transición necesitamos una colaboración radical entre empresas, administraciones públicas y ciudadanos. No hay tiempo que perder. Mi libro Planeta Titanic se subtitula “10 años para salvar el mundo”, y es que en tan solo una década tendremos efectos de la emergencia climática que serán ya irreversibles. Debemos remar todos en la misma dirección. El capitán no debe ser John Smith, sino el Acuerdo de Paris; y el cuaderno de bitácora la Agenda 2030 de la ONU.


Para ello he fundado la Gran Alianza por el Planeta” (GAP) avalada por ICLF y SUSTENTA. La GAP es un compromiso por el planeta, una red global de embajadores que permita extender el Planetarismo para poner a la Tierra en el centro. Se puede firmar el manifiesto en https://www.sustenta.org/manifiesto-gap/


La solidaridad es nuestra gran vacuna. Solo con una Gran Alianza por el Planeta podremos salir adelante en este momento crítico, pero a su vez, ilusionante. El futuro será nuestro pues, como decía Eleanor Roosevelt, ¡“el futuro es de aquellos que creen en la belleza de sus sueños”!


Dedicado al Planeta Tierra en su día.

Jesús Linares

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